Con el uso prolongado, los suelos deportivos de madera inevitablemente presentarán arañazos, lo que afectará su aspecto y la experiencia de uso. Sin embargo, existen diferentes métodos de reparación según la profundidad de los arañazos.

Los arañazos pueden deberse a muchas razones. Si hay grava y guijarros que no se han limpiado en la obra durante la construcción, actuarán como «asesinos invisibles» y dejarán arañazos constantes en la superficie del suelo con el movimiento diario de personas y equipos. El uso excesivo también es un factor importante. Por ejemplo, en las pistas de baloncesto y bádminton, los jugadores se detienen y giran con frecuencia, y las suelas de sus zapatos rozan constantemente contra el suelo, lo que puede causar arañazos con facilidad. Además, un mantenimiento inadecuado, el uso de herramientas de limpieza ásperas o la falta de limpieza prolongada, y las manchas que corroen la superficie del suelo, también agravarán los arañazos.
Para arañazos superficiales, puede mezclar detergente y agua en una proporción de 1:50, envolver la almohadilla de fieltro con un paño de limpieza y limpiar el suelo con cuidado. Si hay muchas manchas, primero puede limpiarlas con un fieltro o malla de lija especial y luego aplicar un pulimento con una mopa especial. Este proceso es como embellecer el piso, restaurando eficazmente su brillo original y con un costo relativamente bajo.
Si los rayones son profundos, necesita usar un equipo de pulido profesional y tecnología de construcción alemana. Mediante una serie de procesos, se eliminan la pintura vieja y los rayones, y el serrín fino resultante del pulido se utiliza para hacer masilla y rellenar los huecos más grandes. Una vez rellenado, pula, limpie y finalmente aplique pintura para pisos para darle una nueva vida.
Si solo hay una pequeña mancha en el piso y la pintura no está dañada, puede pulirla directamente con cera de pulido después de limpiarla; si la pintura está dañada, puede usar un soldador para calentar la cera reparadora, rellenar los rayones y raspar el exceso, dejar secar durante 24 horas y luego pulir y encerar con papel de lija para que el piso luzca brillante y como nuevo.
