Al elegir pisos de madera para instalaciones deportivas, no se fije solo en el precio o la apariencia; considere el uso previsto, el presupuesto y los requisitos de rendimiento.

Para gimnasios escolares o comunitarios con uso frecuente pero presupuestos limitados, los paneles de arce o roble nacionales de alta calidad, combinados con un sistema de vigas económico, son suficientes para la enseñanza y las actividades diarias. Para salas de entrenamiento profesionales o recintos de competición, se recomiendan paneles de arce duro importados (como los de Canadá o Estados Unidos), junto con una estructura de vigas de doble capa y almohadillas elásticas para garantizar el cumplimiento de las normas de certificación FIBA o BWF.
Además, preste atención a los siguientes parámetros:
Tasa de rebote de la pelota: ≥90% para garantizar un rebote normal;
Coeficiente de fricción de deslizamiento: 0,4–0,6 es ideal, ya que proporciona resistencia al deslizamiento y facilita las paradas y cambios de dirección repentinos;
Deformación vertical: 2,3 mm–5,0 mm, para una amortiguación adecuada;
Nivel de protección ambiental: La emisión de formaldehído debe cumplir con la norma E1 o superior.
Por último, elija siempre un fabricante de renombre con experiencia en instalación y servicio posventa. Un buen suelo de madera para instalaciones deportivas depende en un 30 % del producto en sí y en un 70 % de una instalación adecuada.

