De la Madera Maciza al Compuesto: Evolución y Selección de Materiales

Con el avance de la tecnología, los suelos deportivos ya no se limitan a la madera maciza tradicional. Hoy coexisten la madera maciza, la madera compuesta (multicapa) y los suelos laminados, cada uno con sus ventajas.
El suelo tradicional de madera maciza (como el arce norteamericano) ofrece una pisada natural y un rendimiento deportivo inigualable, pero es sensible a la humedad y costoso de mantener. Por ello, se reserva para estadios de élite como la NBA.
Para solucionar la inestabilidad, surgió el suelo de madera compuesta. Utiliza una estructura tipo «sándwich»: una capa superior de madera noble (3-4 mm de arce) y capas inferiores de contrachapado. Esta estructura contrarresta las tensiones internas, mejorando drásticamente la estabilidad dimensional. Es más resistente a la deformación y más fácil de instalar, siendo la opción principal para gimnasios universitarios y centros deportivos.
También existen los suelos laminados deportivos de alta densidad. Son más baratos y resistentes al desgaste, pero su pisada es más dura. Sin embargo, la tecnología ha mejorado, y algunos laminados de alta gama ya cumplen con los estándares deportivos, siendo ideales para gimnasios comerciales con presupuesto limitado. Elegir el material es buscar el equilibrio entre presupuesto, rendimiento y mantenimiento.

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