Los secretos para prevenir la humedad y la corrosión en suelos de madera para instalaciones deportivas.

Durante la húmeda primavera en el sur o la seca temporada de calefacción en el norte, los suelos deportivos de madera se enfrentan a importantes desafíos ambientales. Mucha gente solo ve la superficie brillante del suelo, ignorando su complejo sistema de ventilación. Los suelos deportivos de madera no son inanimados; necesitan ventilarse e intercambiar humedad con el ambiente.

Los suelos de madera maciza poseen de forma natural la capacidad de absorber y desabsorber la humedad. Si la humedad ambiental es demasiado alta, el suelo absorbe agua y se expande, lo que puede provocar deformaciones y abombamientos; si la humedad es demasiado baja, se pierde humedad, lo que causa que el suelo se encoja y se agriete. Para solucionar este problema, los modernos suelos deportivos profesionales de madera emplean una estructura compuesta multicapa. La capa inferior de membrana impermeable es la primera línea de defensa, bloqueando la humedad subterránea; los espacios entre las capas de las vigas crean canales de convección de aire, permitiendo que la humedad del subsuelo escape rápidamente.

Aún más interesante, los equipos de gestión de estadios profesionales tratan el contenido de humedad del suelo con el máximo cuidado. Ajustan el sistema de control de temperatura y humedad del recinto según los cambios estacionales, incluso utilizando humidificadores o deshumidificadores para mantener la humedad relativa interior dentro del rango óptimo del 45 % al 65 %. Esto no solo se hace por estética, sino también para mantener el equilibrio de tensiones en la madera. En esencia, el mantenimiento de los suelos de madera deportivos es una lucha constante contra la humedad ambiental.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio