En deportes de alta velocidad y competición como el baloncesto y el bádminton, la claridad visual determina directamente la velocidad de reacción y la seguridad del atleta. Muchos recintos invierten considerablemente en iluminación LED profesional durante las reformas

pero los resultados suelen ser insatisfactorios: los atletas que miran hacia arriba para ver la pelota a menudo se encuentran con una luz blanca cegadora, o el fuerte resplandor del suelo dificulta ver la trayectoria de la pelota. Esto no es solo un problema de iluminación; es el resultado de una falta de coincidencia entre el revestimiento de la superficie del suelo y el ángulo de la luz. El tratamiento de la superficie de los suelos de madera deportivos es, de hecho, una delicada interacción óptica.
Existen dos tipos principales de acabados para suelos de madera deportivos: laca UV y laca de poliuretano (PU). Los diferentes acabados producen distintos niveles de brillo. Para recintos interiores, nos oponemos firmemente al uso de efectos de espejo de alto brillo. Si bien los suelos espejados pueden parecer lujosos, producen fuertes reflejos especulares que reflejan directamente las luces superiores hacia los ojos de los atletas, creando deslumbramiento. Los suelos de madera para instalaciones deportivas profesionales suelen tener un acabado semimate o mate, con un nivel de brillo generalmente controlado entre 35° y 45°. Este tratamiento de reflexión difusa garantiza una luminosidad uniforme en todo el recinto, a la vez que suaviza los reflejos intensos, asegurando una visión clara de los atletas desde cualquier ángulo.
Además del brillo, la elección del color del suelo está estrechamente relacionada con la iluminación. Los paneles de arce o abedul de colores claros reflejan más luz, lo que hace que el recinto parezca más amplio y luminoso, ideal para instalaciones con techos bajos; mientras que el roble o el nogal oscuros, aunque tienen una sensación de solidez, absorben la luz considerablemente, lo que requiere equipos de iluminación de mayor potencia lumínica; de lo contrario, el recinto se verá sombrío y oscuro. Durante las fases de diseño y construcción, es fundamental realizar una simulación de iluminación para asegurar que el ángulo de proyección de la luz forme un ángulo adecuado con la veta del suelo (generalmente se recomienda que la luz sea paralela a la longitud del suelo o utilizar focos laterales), evitando así puntos de luz en el suelo. Solo cuando un acabado mate se combina con una iluminación científica se pueden eliminar por completo los puntos ciegos, garantizando la precisión de cada remate.

