Como dice el refrán: «Un suelo es 30% suelo y 70% instalación». Para un sistema de precisión como un suelo deportivo de madera, el proceso de instalación determina directamente su vida útil y su rendimiento deportivo. Actualmente, los dos métodos de instalación principales del mercado —instalación flotante e instalación fija— tienen sus ventajas y desventajas, y se adaptan a diferentes situaciones.

La instalación flotante es actualmente la técnica más utilizada en instalaciones deportivas profesionales. Su principal característica reside en que el sistema de suelo no está conectado de forma directa y rígida al suelo, sino que «flota» sobre él mediante almohadillas elásticas. La mayor ventaja de esta estructura es su excelente absorción de impactos y resistencia a la deformación. Cuando los atletas corren y saltan, todo el sistema genera vibraciones coordinadas, absorbiendo eficazmente el impacto. Al mismo tiempo, la estructura flotante cuenta con suficientes juntas de dilatación para acomodar la dilatación y contracción térmica de la madera, reduciendo considerablemente el riesgo de deformación y agrietamiento del suelo. Para instalaciones con altos requisitos de absorción de impactos, como canchas de baloncesto y voleibol, la instalación flotante es la opción preferida.
En cambio, la instalación fija (que incluye tanto el pegado completo como la instalación semifija) es más común en suelos deportivos de PVC o en algunos proyectos de renovación sencillos. Este método pega directamente el suelo al terreno, proporcionando una gran estabilidad y evitando el desplazamiento. Sin embargo, sus desventajas también son evidentes: carece de amortiguación elástica, resulta duro al pisar y se daña fácilmente incluso con un ligero hundimiento del terreno o la humedad. Además, la instalación fija requiere un terreno extremadamente plano, lo que suele requerir la aplicación de un compuesto autonivelante; de lo contrario, pueden aparecer huecos.
También existe la instalación móvil, utilizada principalmente para instalaciones temporales o mesas de juego domésticas. Utiliza correas de conexión para unir las tablas del suelo, lo que permite enrollarlas y guardarlas fácilmente. Si bien es muy flexible, ofrece la peor estabilidad y absorción de impactos, por lo que no es adecuada para entrenamientos profesionales de alta intensidad y larga duración.
Al elegir un método de instalación, se deben considerar el propósito de la instalación y el presupuesto. Si se trata de construir un estadio profesional para uso a largo plazo, nunca se debe optar por la instalación fija para ahorrar en costes de instalación; de lo contrario, el coste del mantenimiento y la sustitución posteriores será varias veces superior al de la instalación. Si bien la instalación profesional de un sistema suspendido requiere una inversión inicial ligeramente mayor, la protección deportiva y la durabilidad a largo plazo que ofrece merecen totalmente la pena.

