En muchos gimnasios escolares o centros de actividades multifuncionales, además del rendimiento deportivo

el entorno acústico suele ser un punto débil que a menudo se pasa por alto. Muchos administradores han descubierto que, tras instalar suelos deportivos de madera, aumenta el eco en las instalaciones, lo que provoca que los sonidos del balón, las pisadas e incluso las conversaciones suenen estridentes y desagradables, afectando gravemente la transmisión de las instrucciones y la comodidad de las actividades. Esto no se debe a la mala calidad del suelo, sino a un diseño acústico inadecuado.
Los suelos deportivos de madera reflejan inherentemente las ondas sonoras. Especialmente en superficies de madera dura (como el arce), si el techo carece de materiales fonoabsorbentes, las ondas sonoras se reflejarán varias veces entre el suelo y el techo, creando reverberación. Para solucionar este problema, es fundamental prestar atención a la selección de los materiales. Si bien los suelos de madera maciza no pueden modificar sus propiedades reflectantes, una estructura de vigas suspendidas con almohadillas de corcho o de goma amortiguadoras puede, en cierta medida, bloquear la propagación del sonido. En segundo lugar, y aún más importante, está la combinación de materiales duros y blandos. Si el recinto requiere un suelo deportivo de madera altamente reflectante, se recomienda instalar paneles fonoabsorbentes de lana mineral en el techo o paneles perforados en las paredes para equilibrar las reflexiones del sonido.
Además, el proceso de unión del suelo también influye en los niveles de ruido. Si la estructura de las vigas no se instala correctamente o la capa impermeabilizante no se coloca de manera uniforme, el suelo producirá una ligera fricción y vibración bajo presión, generando crujidos. Esto exige un control estricto durante la fase de construcción para garantizar una separación precisa entre las vigas y una distribución uniforme de la capa elástica. Para lugares que requieren un ambiente silencioso, como estudios de danza, se puede añadir una capa de fieltro fonoabsorbente profesional bajo el suelo. Solo creando un sistema acústico integral que abarque la selección de materiales, la estructura y la decoración, un suelo deportivo de madera puede ser funcional y agradable al oído.

