La instalación de pisos deportivos de madera es un proyecto sistemático

y un proceso de construcción riguroso es clave para garantizar el rendimiento y la durabilidad del piso. Primero, es necesario un estudio exhaustivo del sitio antes de la construcción para asegurar que el subsuelo esté plano (error ≤3 mm con una regla de 2 metros), seco (contenido de humedad ≤8%) y firme. Segundo, se coloca una barrera antihumedad, generalmente con una película autoadhesiva de alto polímero, con un solape de al menos 100 mm y una extensión de 150 mm a lo largo de la pared.
A continuación, se instala el sistema de vigas. Según los requisitos de diseño, se instalan vigas de pino o abeto tratadas con conservantes, con las vigas principales separadas por no más de 400 mm, asegurando su nivelación. Luego, se coloca el subsuelo para nivelar la superficie y distribuir la carga. Finalmente, se coloca el piso de superficie, dejando una junta de dilatación de 0,5-1,0 mm y un espacio de dilatación de 10-15 mm entre la superficie y la pared. Finalmente, se aplica un barniz especializado para suelos deportivos y se completan los detalles finales, como los zócalos. Todo el proceso de instalación requiere un control estricto de la temperatura y la humedad (temperatura de 18 a 26 °C, humedad del 40 al 60 %) y debe ser realizado por un equipo profesional.

