En la industria de los pisos de madera para deportes, existe un dicho popular: «Tres partes de materiales, siete de instalación». Esto pone de manifiesto la importancia crucial de las técnicas de instalación para el rendimiento final del piso. Incluso con la madera de arce norteamericano de la más alta calidad, una instalación negligente puede provocar fácilmente problemas como deformaciones, crujidos, huecos excesivos e incluso agrietamiento con el tiempo.

La preparación de la superficie antes de la instalación es fundamental. Debe estar completamente plana, seca y limpia. Si la superficie no está lo suficientemente plana, el piso quedará suspendido y el sistema de fijación se romperá fácilmente tras un uso prolongado. Si el nivel de humedad es demasiado alto, la madera absorberá humedad y se expandirá, provocando que el piso se deforme como las baldosas al cabo de unos meses. Por lo tanto, los equipos de instalación profesionales siempre utilizan instrumentos especializados para comprobar el nivel de humedad (generalmente inferior al 2,5 %) y la planitud (con un margen de error de 3 mm utilizando una regla de 2 metros) antes de comenzar el trabajo.
La atención al detalle durante la instalación es igualmente crucial. Los suelos deportivos de madera suelen instalarse mediante un sistema de suspensión, que requiere juntas de dilatación adecuadas entre las tablas para compensar la dilatación y contracción térmica. Al colocar la lámina impermeable, las juntas deben superponerse y sellarse herméticamente con cinta adhesiva para formar una barrera completa contra la humedad. Además, en grandes recintos, es necesario instalar correctamente juntas de dilatación y aberturas de ventilación para garantizar la circulación del aire bajo el suelo y evitar la acumulación de humedad.
Por último, el tratamiento de la superficie tras la instalación también es fundamental. Una vez colocado el suelo, se requiere lijar, rejuntar y pintar in situ. Esto no solo mejora la estética, sino que también sella los poros de la madera y aumenta su resistencia al desgaste. Muchos instaladores no profesionales suelen omitir o simplificar estos pasos, lo que provoca que el suelo pierda su brillo tras un breve periodo de uso. Por lo tanto, elegir un equipo de instalación profesional cualificado y con experiencia es clave para garantizar la longevidad y durabilidad de los suelos deportivos de madera.

