No todos los suelos de madera para deportes son universales. Cada deporte tiene requisitos específicos en cuanto al rendimiento del suelo.

Por ejemplo, el baloncesto exige un alto porcentaje de rebote de la pelota (≥93 %) y un coeficiente de fricción moderado (alrededor de 0,5) para facilitar los cambios de dirección y los saltos rápidos; el bádminton requiere un coeficiente de fricción menor (0,4-0,5) y una buena absorción de impactos para los movimientos de deslizamiento; la gimnasia o la danza requieren una mayor deformación vertical (≥3,0 mm) y una sensación suave bajo los pies para reducir el impacto al aterrizar; mientras que el tenis de mesa exige una planitud absoluta (error ≤2 mm/3 m) y una baja reflectividad. Por lo tanto, los sistemas profesionales de suelos de madera para deportes ajustan la densidad de las vigas, la dureza de la almohadilla elástica y el proceso de tratamiento de la superficie según las características del deporte. Por ejemplo, las canchas de baloncesto suelen utilizar una estructura de vigas de doble capa + almohadilla de goma, mientras que los estudios de danza pueden utilizar una viga de una sola capa + almohadilla de PU de alta elasticidad. El diseño personalizado no solo mejora el rendimiento deportivo, sino que también previene lesiones. A la hora de planificar un local es fundamental definir claramente las funciones principales y seleccionar una solución de sistema de suelo adecuada.

