Un sistema completo de suelo deportivo de madera es mucho más que la simple capa superficial visible de madera

es una estructura compuesta científicamente a partir de diversos materiales. Normalmente incluye cuatro componentes principales: la capa superior, la capa portante (subsuelo), el sistema de soporte de viguetas y las almohadillas elásticas amortiguadoras.
La capa superior suele estar hecha de madera dura de alta calidad, como arce o roble, y suele tener un grosor de 22 mm. Se ensambla tras secarse y recibir un tratamiento antiputrefacción e insectos. La capa portante suele ser de contrachapado multicapa o tablero OSB, que conecta la capa superior con las viguetas y distribuye la carga. El sistema de viguetas es el esqueleto de todo el suelo, generalmente de pino o madera de ingeniería, y puede ser de una sola capa, de doble capa o incluso flotante, lo que influye directamente en el rebote y la estabilidad del suelo. En la parte inferior se coloca una almohadilla elástica especial de caucho o polipropileno para absorber el impacto y proteger las articulaciones de los atletas.
Además, los sistemas modernos de alta gama incorporan materiales auxiliares como membranas impermeables, capas fonoabsorbentes y canales de ventilación para abordar problemas como la humedad y el ruido. Todos los materiales deben cumplir con la norma nacional GB/T 20229-2023 «Suelos de madera para gimnasios» para garantizar el respeto al medio ambiente, la seguridad y la durabilidad. La selección y combinación de materiales determinan si los suelos de madera deportivos poseen una verdadera funcionalidad deportiva, en lugar de ser simplemente un suelo de madera decorativo.

