«Tres partes de materiales, siete partes de instalación»: el rendimiento de los suelos deportivos de madera depende en gran medida del proceso de instalación.

Un procedimiento de instalación estándar incluye: nivelación del suelo → diseño y posicionamiento → colocación de una barrera antihumedad → instalación de las vigas → colocación del panel de carga → colocación de la capa superficial → lijado y pintura → marcado y aceptación.
Los puntos clave de control incluyen:
**Planitud del suelo base:** El error no debe superar los 3 mm/2 m; de lo contrario, se requiere autonivelación.
**Nivelación de las vigas:** Utilice un nivel láser para asegurar la horizontalidad general y coloque almohadillas elásticas entre las vigas.
**Instalación de la capa superficial:** Utilice clavos especiales para suelos en un ángulo de 45° para la fijación, dejando suficientes juntas de dilatación (8-12 mm en el borde de la pared). **Entorno de pintura:** Temperatura 15-25 °C, humedad 40-60 %, para evitar la formación de ampollas o grietas en la superficie de la pintura.
Los proyectos de alta gama también utilizan una instalación flotante, donde el suelo no se fija al suelo, sino que se conecta a la estructura únicamente por su propio peso, lo que mejora significativamente su elasticidad y vida útil.
El equipo de instalación debe estar certificado y familiarizado con las normas DIN o EN. Una instalación incorrecta (como una separación excesiva entre vigas o la falta de protección contra la humedad) provocará problemas como ruido, arqueamiento y deformación.
Por lo tanto, elegir una empresa constructora con experiencia es más importante que simplemente buscar los materiales más económicos.

