El arce es considerado el «rey de los suelos deportivos», siendo especialmente reconocido el arce duro norteamericano.

Su densidad alcanza los 0,68-0,75 g/cm³ y su dureza Mohs alcanza los 1450, superando con creces la de las maderas comunes, lo que le confiere una excepcional resistencia al desgaste y a la compresión. El arce presenta veta recta, textura fina y un color elegante. Tras el tratamiento de recubrimiento UV, su brillo es suave y visualmente agradable, reduciendo la fatiga visual de los atletas. Además, el arce posee un excelente rendimiento dinámico: presenta un rendimiento estable en absorción de impactos, retorno de energía y rebote de la pelota, cumpliendo plenamente con los estándares de competiciones de alto nivel como la NBA y la FIBA. Por lo tanto, los suelos deportivos de arce se utilizan ampliamente en canchas profesionales de baloncesto, voleibol, bádminton y estadios multiusos. Aunque su coste es mayor, su vida útil de más de 20 años y sus bajos costes de mantenimiento lo convierten en un material muy ventajoso en términos de rentabilidad a largo plazo. Para los constructores de espacios que buscan profesionalismo y calidad, el arce es sin duda el material preferido.

