El rendimiento de los suelos deportivos de madera va mucho más allá de su simple robustez y durabilidad. Su clave reside en que cumplan con los estándares profesionales establecidos por las organizaciones deportivas internacionales.

Los indicadores clave de rendimiento incluyen: Absorción de Impactos, que refleja la capacidad del suelo para amortiguar los impactos (los suelos de alta calidad pueden superar el 55%); Deformación Vertical, que mide el grado de hundimiento bajo presión, que debe controlarse entre 0,6 y 3,0 mm; Rebote de la Pelota, que requiere un mínimo del 90% para garantizar un juego limpio; y Resistencia al Deslizamiento, típicamente entre 0,4 y 0,6, que proporciona tanto resistencia al deslizamiento como facilidad para frenar y girar bruscamente. Además, debe poseer buena planitud, resistencia a la deformación y rendimiento acústico (reducción de ruido). Estos indicadores, en conjunto, garantizan la seguridad de los atletas, mejoran la experiencia competitiva y se verifican mediante sistemas de certificación internacionales como DIN 18032 y EN 14904.

