Requisitos de rendimiento para la amortiguación elástica de suelos deportivos de madera

La base resiliente es un componente clave para lograr las propiedades elásticas de los pisos deportivos de madera. Su función principal es absorber impactos, reducir el ruido y mejorar la resiliencia del piso. Actualmente, el caucho y el EVA (copolímero de etileno-acetato de vinilo) son materiales comúnmente utilizados para bases resilientes, cada uno con sus propias

características de rendimiento y escenarios de aplicación. Las bases resilientes de caucho se presentan en dos tipos: caucho natural y caucho sintético. El caucho natural presenta una excelente elasticidad y tenacidad, con una tasa de rebote superior al 80%. Esto le permite absorber y liberar rápidamente las fuerzas de impacto, proporcionando una excelente amortiguación para los atletas. El caucho natural también ofrece una gran resistencia al desgaste, con una vida útil de 10 a 15 años, lo que lo hace adecuado para instalaciones de competición profesional y lugares de alto uso. El caucho sintético (como el caucho de nitrilo y el neopreno) ofrece una resistencia superior al aceite y la corrosión, resistiendo ambientes húmedos y aceitosos. Es adecuado para gimnasios, estudios de danza y otros lugares donde es posible el contacto con aceite o humedad. La amortiguación de EVA se fabrica principalmente con resina EVA, con aditivos como un agente espumante y un agente reticulante. Al ser espumada y moldeada, se obtienen materiales ligeros y suaves con un excelente aislamiento acústico. Su densidad es típicamente de 0,2-0,3 g/cm³, significativamente menor que la del caucho, lo que la hace fácil de instalar y económica. La amortiguación de EVA tiene una tasa de rebote de aproximadamente el 60%-70%, cumpliendo con los requisitos básicos de rendimiento deportivo. También ofrece un excelente aislamiento acústico, reduciendo eficazmente el ruido de impacto durante el ejercicio y minimizando las molestias al entorno. Es adecuada para lugares con estrictos requisitos de control de ruido, como gimnasios escolares y centros deportivos comunitarios. Sin embargo, la resistencia al desgaste y al calor de la amortiguación de EVA es ligeramente inferior a la del caucho, lo que la hace susceptible al envejecimiento y la deformación tras una exposición prolongada a altas temperaturas. Su vida útil suele ser de 5 a 8 años.

Al seleccionar un material para la amortiguación, tenga en cuenta las actividades deportivas, la frecuencia de uso, el presupuesto y los requisitos de control de ruido. Para recintos como canchas profesionales de baloncesto y voleibol, donde la elasticidad y la durabilidad son cruciales, se recomienda una base de caucho. Para recintos como escuelas y edificios comunitarios, donde el costo y el control del ruido son primordiales, la base de EVA es una opción más económica. El grosor de la base también debe seleccionarse adecuadamente, generalmente de 5 a 8 mm. En recintos de competición profesional, se pueden usar de 8 a 10 mm para mejorar su elasticidad.

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