La elasticidad de los suelos deportivos de madera es crucial para garantizar la seguridad de los atletas y el disfrute general de la actividad deportiva. Una disminución de la elasticidad aumenta el riesgo de lesiones articulares. Para solucionar este problema, es necesario identificar la causa y abordarla adecuadamente.
Existen tres razones principales para esta disminución de la elasticidad. En primer lugar, el envejecimiento de la estructura del suelo. La base elástica de un suelo deportivo de madera está sometida a una presión prolongada, perdiendo gradualmente su elasticidad. Por ejemplo, el acolchado de goma envejece y se endurece, o la espuma elástica se comprime y deforma, lo que provoca una disminución de la elasticidad general del suelo. En segundo lugar, las quillas sueltas. Las quillas son una estructura de soporte crucial para el suelo. Los pernos de quilla sueltos o las conexiones sueltas entre quillas pueden causar una distribución desigual de la fuerza y reducir la elasticidad. En tercer lugar, el desgaste excesivo del propio suelo puede dañar la estructura interna de la madera, reduciéndola su capacidad para absorber los impactos eficazmente y provocando una disminución de la elasticidad.
Si la pérdida de elasticidad se debe al envejecimiento de la base, primero identifique la ubicación de la base deteriorada, retire el revestimiento del suelo en la zona correspondiente y sustitúyalo por uno nuevo. Elija un material y un grosor que coincidan con los originales para garantizar una elasticidad uniforme. Tras el reemplazo, vuelva a colocar el revestimiento y refuerce la conexión entre el suelo y la quilla. Si la pérdida de elasticidad se debe a quillas sueltas, marque la zona de la quilla suelta, abra las tablas del suelo, inspeccione los pernos de la quilla y apriete los que estén sueltos. Si están dañados, sustitúyalos por unos nuevos. Inspeccione también las conexiones entre las quillas. Si alguna está suelta, refuércela con tablones de madera o fijaciones especiales para asegurar la estabilidad de la estructura de la quilla y, a continuación, vuelva a colocar las tablas del suelo.
Si las tablas del suelo están muy desgastadas, lo que provoca una pérdida de elasticidad, un desgaste leve puede tratarse con un tratamiento de encerado general para mejorar la dureza de la madera. Para un desgaste más severo, se debe evaluar el estado del suelo. Si el daño es extenso, puede ser recomendable reemplazar las tablas del piso dañadas para restaurar la elasticidad del piso.