Los suelos de madera para uso deportivo desempeñan un papel fundamental en instalaciones deportivas como canchas de baloncesto y bádminton. Una limpieza y un mantenimiento eficaces son esenciales para garantizar su rendimiento y durabilidad.

Para la limpieza diaria, barra la superficie después de cada uso. Utilice una escoba limpia o una aspiradora apta para madera para eliminar el polvo y los residuos, pero tenga cuidado de no usar una aspiradora con cepillo, ya que podría rayar el suelo. Pase una mopa húmeda al menos una vez a la semana para eliminar las manchas difíciles. Utilice una mopa ligeramente húmeda con un detergente neutro; evite los detergentes ácidos o alcalinos para evitar dañar la superficie de la madera. Además, controle la cantidad de agua utilizada para evitar que penetre en el suelo y provoque deformaciones. Las manchas de bebidas o alimentos deben eliminarse inmediatamente con agua limpia o un detergente neutro suave. Evite frotar con fuerza, ya que puede rayarlo.
Con el tiempo, las manchas difíciles pueden acumularse en el suelo, lo que requiere una limpieza a fondo. Utilice un detergente suave formulado específicamente para suelos de madera, evitando productos químicos agresivos que puedan afectar el rendimiento y la apariencia del suelo. Trapee con agua tibia para disolver la suciedad y limpiar a fondo cada rincón. Después de limpiar, seque inmediatamente el suelo con una mopa seca para evitar que se deforme por la humedad prolongada. Utilice un ventilador si es necesario para acelerar el secado y asegúrese de que el suelo esté completamente seco antes del siguiente uso.
El mantenimiento diario también es crucial. Encere su suelo de madera deportiva cada seis meses o anualmente, según la frecuencia de uso. Antes de encerar, asegúrese de que el suelo esté limpio. Utilice una cera adecuada para suelos de madera y aplíquela según las instrucciones. El encerado no solo mejora el brillo, sino que también protege la superficie. Los suelos de madera deportiva son sensibles a la humedad y la temperatura. Utilice un humidificador o deshumidificador para mantener la humedad interior entre el 30 % y el 50 % y una temperatura entre 20 °C y 25 °C para mantener la estabilidad del suelo. Durante el uso diario, evite colocar objetos pesados sobre el suelo durante periodos prolongados, ya que pueden causar deformaciones o marcas. Tenga cuidado al mover equipos o muebles para no rayar la superficie del suelo.

