Los suelos deportivos no son todos iguales; su elección depende del deporte, el nivel de uso y el presupuesto. Los principales tipos son:

- Suelo de madera maciza: Clásico en baloncesto y voleibol. Ofrece excelente elasticidad y absorción de impactos, pero requiere mantenimiento constante (lijado y barnizado). Su vida útil puede superar los 20 años si se cuida bien.
- Suelo sintético (PVC o vinilo): Muy popular en polideportivos. Es resistente al agua, fácil de limpiar y más económico que la madera. Se fabrica en rollos o losetas, y su capa superior suele tener textura antideslizante.
- Suelo de caucho: Ideal para gimnasios, pistas de atletismo y zonas de pesas. Absorbe vibraciones, reduce el ruido y es muy duradero. Además, reciclable, lo que lo hace ecológico.
- Suelo de parqué flotante: Similar a la madera maciza pero con instalación más sencilla (sin clavos ni pegamento). Usa un sistema de clic, ideal para renovaciones rápidas.
Cada tipo tiene coeficientes específicos de fricción, dureza y absorción de energía. Por ejemplo, la norma DIN 18032 exige que un suelo de baloncesto tenga una deformación vertical de entre 2,3 y 5 mm bajo impacto para proteger las articulaciones. Elegir correctamente evita lesiones y mejora el rendimiento.

