La popularización de la tecnología del Internet de las Cosas está impulsando la transformación del suelo deportivo, de una superficie pasiva para la práctica deportiva hacia un sistema activo de percepción inteligente. Mediante la incorporación de redes de sensores en el interior del suelo, es posible monitorizar en tiempo real el estado de la pista y proporcionar soporte de datos para la operación del pabellón.

Los sistemas de monitorización de la distribución de presiones pueden registrar la situación de carga en diferentes posiciones de la pista por parte de los deportistas. Mediante el análisis de mapas térmicos de presión, los entrenadores pueden evaluar los patrones de movimiento y los hábitos de aplicación de fuerza de los deportistas, identificando posibles deficiencias técnicas. En escenarios de rehabilitación, el sistema puede monitorizar el equilibrio de cargas entre el lado afectado y el lado sano del paciente, proporcionando una base objetiva para evaluar el progreso de la recuperación.
Las redes de sensores de temperatura y humedad pueden monitorizar en tiempo real las variaciones térmicas e higrométricas en las distintas zonas del suelo. Cuando la temperatura superficial del suelo es demasiado baja, el sistema activa automáticamente los dispositivos de calefacción para garantizar que el suelo se mantenga dentro del rango óptimo de temperatura deportiva. Ante un exceso de humedad, los equipos de ventilación y deshumidificación se activan automáticamente para evitar deformaciones del suelo o proliferación de moho causadas por la humedad.
Los sistemas de monitorización del desgaste predicen la vida útil del suelo y las necesidades de mantenimiento midiendo las variaciones del coeficiente de fricción y del módulo de elasticidad de la superficie. Cuando el grado de desgaste de una zona supera un umbral preestablecido, el sistema genera una alerta de mantenimiento que indica al personal gestor del pabellón la necesidad de realizar reparaciones parciales o sustituciones oportunas, evitando lesiones deportivas derivadas del deterioro del rendimiento del suelo.

