Bajo el impulso de la ola de digitalización, la gestión operativa de los pabellones deportivos está transitando del modelo tradicional basado en la experiencia hacia un modelo de mantenimiento inteligente basado en datos. El suelo deportivo, como componente importante de la infraestructura del recinto, no solo mejora la eficiencia del mantenimiento mediante su gestión digitalizada, sino que también proporciona soporte de datos para la operación refinada del pabellón.

El sistema de monitorización del estado del suelo, a través de una red de sensores integrados en la estructura del suelo, recopila en tiempo real datos sobre la temperatura, la humedad, la distribución de presiones y la frecuencia de vibraciones del suelo. Estos datos se transmiten a servidores en la nube a través de una plataforma de internet de las cosas y, tras ser analizados mediante algoritmos, generan informes sobre el estado de salud del suelo, permitiendo detectar a tiempo problemas potenciales de desgaste, deformación y daños estructurales. Los gestores del pabellón pueden consultar en cualquier momento el estado de funcionamiento del suelo a través de terminales móviles u ordenadores, logrando así la transición del mantenimiento reactivo al mantenimiento preventivo.
El análisis de la frecuencia de uso proporciona una base científica para los planes de mantenimiento del pabellón. Mediante la integración de sensores de presión en el suelo, el sistema puede registrar automáticamente la frecuencia de uso y la distribución de cargas de cada zona, generando mapas de calor que muestran las áreas de alta y baja utilización. Con base en estos datos, el equipo de mantenimiento puede programar de forma selectiva la renovación parcial y la limpieza profunda, evitando el desperdicio que supone distribuir uniformemente los recursos de mantenimiento y logrando un control preciso de los costos de mantenimiento.

