Los pabellones deportivos públicos deben cumplir con los requisitos de diseño de accesibilidad para garantizar que las personas con discapacidad también puedan utilizar las instalaciones de forma segura y cómoda.

El diseño accesible del suelo deportivo abarca aspectos como la planitud del pavimento, la propiedad antideslizante y el contraste cromático, entre otros.
La planitud del suelo es el requisito básico del diseño de accesibilidad. Los usuarios de silla de ruedas son muy sensibles a la irregularidad del pavimento, ya que incluso pequeñas protuberancias o depresiones pueden provocar sacudidas o incluso el vuelco de la silla. Las normas pertinentes establecen que la desviación de planitud en cualquier punto del suelo no debe superar los 3 mm cada 3 metros, y la diferencia de nivel en las juntas no debe exceder 1 mm.
La propiedad antideslizante tiene un significado especial en el diseño de accesibilidad. Las personas con movilidad reducida experimentan un mayor temor a las caídas por resbalón, por lo que el coeficiente de fricción del suelo en las zonas accesibles debe ser adecuadamente elevado. Asimismo, el suelo no debe presentar riesgo de acumulación de agua, y el diseño de drenaje debe garantizar que la superficie se seque en poco tiempo después de la lluvia.
El sistema de guía cromática y táctil también es un componente importante del diseño de accesibilidad. La delimitación de diferentes zonas funcionales mediante áreas de suelo de distintos colores puede ayudar a las personas con discapacidad visual a identificar las distintas áreas. Las bandas guía táctiles en el suelo pueden proporcionar indicaciones de dirección a estas personas. Estos elementos de diseño deben integrarse desde el inicio en el sistema de suelo, evitando los problemas de irregularidad o desprendimiento que pueden surgir con instalaciones posteriores.

