A la hora de elegir un suelo deportivo, no basta con considerar únicamente el precio inicial de compra, sino que es necesario tener en cuenta el coste total a lo largo de todo su período de uso. El análisis del coste del ciclo de vida completo es un método de evaluación integral que abarca los gastos de todas las fases, incluyendo adquisición

instalación, mantenimiento, reparación, sustitución y eliminación, con el fin de ayudar a los responsables de la toma de decisiones a realizar una elección más económica y razonable.
El coste inicial de adquisición incluye el material del suelo y los gastos de transporte. Los suelos deportivos de madera maciza presentan el coste de adquisición más elevado, seguidos de los suelos de PVC y los suelos de caucho, mientras que los suelos modulares de polipropileno tienen un coste de adquisición relativamente bajo. Sin embargo, el coste de adquisición representa solo una parte del coste del ciclo de vida completo, habitualmente entre el 20% y el 30% del total.
El coste de instalación incluye los gastos de preparación de la base, la mano de obra de instalación y los materiales auxiliares. La instalación flotante tiene un coste de ejecución superior al de la instalación mediante adhesivo directo, ya que requiere la construcción de una estructura de rastreles o capas de amortiguación. Los suelos modulares presentan el coste de instalación más bajo, debido a su rapidez de ejecución y a la menor necesidad de mano de obra.
El coste de mantenimiento es la partida de mayor peso dentro del ciclo de vida completo, representando habitualmente entre el 40% y el 50% del coste total. Este coste incluye los gastos de limpieza diaria, encerado periódico y renovación superficial. Los suelos de madera maciza tienen el coste de mantenimiento más elevado, ya que requieren lijado y reaplicación de acabados de forma periódica. Los suelos de PVC tienen un coste de mantenimiento más bajo, siendo suficiente con la limpieza habitual para mantenerlos en buen estado.

