Con el aumento de la conciencia medioambiental, el reciclaje de los suelos deportivos se ha convertido en una dirección importante para el desarrollo del sector.

El concepto de economía circular exige que los productos de suelo consideren el impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida: diseño, producción, uso y fin de vida útil.
La tasa de reciclaje de los suelos deportivos varía según el material. Los suelos de PVC son reciclables; el material de PVC recuperado puede procesarse para fabricar productos de menor categoría, como alfombrillas y materiales de aislamiento acústico.
La tecnología de reciclaje de los suelos de caucho está relativamente madura. Los suelos de caucho en desuso pueden triturarse hasta obtener gránulos de caucho, que se utilizan para fabricar nuevos productos de caucho o como material de relleno para pistas deportivas.
El reciclaje de los suelos suspendidos de polipropileno es muy sencillo. Al ser el polipropileno un material único, puede fundirse y granularse directamente tras su recuperación para producir nuevos suelos.
El reciclaje de los suelos de madera es más complejo. La madera se encuentra mezclada con pinturas, adhesivos y otros componentes, lo que dificulta su separación. Los suelos de madera en desuso pueden utilizarse como biocombustible o procesarse para fabricar tableros de virutas.
El diseño para el desmontaje del suelo tiene un impacto significativo en su reciclabilidad. Los suelos instalados mediante conexiones mecánicas son más fáciles de desmontar y reciclar que los instalados con adhesivos. Los suelos modulares presentan una ventaja natural en este aspecto.
Los fabricantes de suelos están explorando el uso de materiales renovables. El PVC de base biológica sustituye parte de las materias primas de origen petrolífero por materias primas de origen vegetal, reduciendo así las emisiones de carbono. Materiales renovables como el caucho natural y el corcho también se están aplicando en los suelos deportivos.

