Los pabellones deportivos son espacios de alta concurrencia donde cientos de personas comparten la misma superficie diariamente.

El sudor, la humedad y las bacterias pueden acumularse en el suelo, creando un caldo de cultivo para infecciones y malos olores. Los suelos deportivos modernos integran tecnología antibacteriana y antimoho como estándar de higiene.
En los suelos de PVC, se incorporan agentes antimicrobianos en la capa de desgaste que inhiben el crecimiento de bacterias como el estafilococo y hongos como el pie de atleta, reduciendo el riesgo de infecciones cutáneas. En los suelos de madera, los barnices y selladores incluyen aditivos que previenen la proliferación de microorganismos en la superficie y en las juntas. Además, la superficie no porosa de estos suelos facilita la limpieza profunda, evitando que los patógenos se incrusten. Esta protección sanitaria es fundamental en gimnasios, escuelas y centros comunitarios, donde la salud de los usuarios es la prioridad absoluta.

