Las almohadillas amortiguadoras son el corazón del sistema de suelo deportivo

pero como todos los materiales elásticos, están sujetas a la fatiga y el envejecimiento con el paso del tiempo. La compresión cíclica durante años de uso puede reducir su capacidad de recuperación elástica, comprometiendo la absorción de impactos y la seguridad de los atletas. Por ello, la inspección periódica de estas almohadillas es fundamental.
Los fabricantes recomiendan evaluaciones técnicas cada 5-7 años para medir el estado de compresión y elasticidad de las almohadillas. En los sistemas modulares de alta gama, las almohadillas pueden ser reemplazadas individualmente sin necesidad de cambiar todo el suelo, lo que representa un ahorro significativo. Ignorar el envejecimiento de estas piezas puede llevar a un deterioro gradual del rendimiento del suelo, aumentando el riesgo de lesiones articulares en los deportistas. La prevención y el mantenimiento proactivo son esenciales para garantizar que el suelo siga cumpliendo con los estándares de seguridad durante toda su vida útil.

