Cómo se mide científicamente si un suelo deportivo es seguro? A través del coeficiente de fricción dinámica.

Las normativas internacionales establecen que un suelo deportivo profesional debe mantener un coeficiente estricto entre 0.4 y 0.7. Este rango no es arbitrario; es el resultado de décadas de investigación biomecánica para proteger a los atletas. Si el valor es inferior a 0.4, el suelo se considera demasiado resbaladizo, aumentando drásticamente el riesgo de caídas y esguinces, especialmente si hay sudor en la cancha.
Si supera 0.7, la superficie es demasiado rugosa o pegajosa, lo que puede provocar que el pie del atleta se quede anclado al suelo durante un giro rápido o un cambio de dirección. Cuando el cuerpo sigue girando pero el pie permanece fijo, la fuerza de torsión recae directamente sobre la articulación, causando lesiones devastadoras en las rodillas y los tobillos. Los barnices deportivos de alta calidad están formulados específicamente para mantenerse en este «punto dulce» de fricción, garantizando que los jugadores puedan acelerar, frenar y pivotar con total confianza, estabilidad y seguridad en cada movimiento.

