Si te fijas en las canchas de la NBA o en los Juegos Olímpicos, casi siempre verás un suelo de color claro y veta suave.

Esto se debe a que el arce (maple) es la madera preferida para los suelos deportivos profesionales. ¿Por qué? El arce es una madera de hoja ancha con fibras largas, lo que le otorga una combinación perfecta de dureza, tenacidad y elasticidad.
Esta estructura de fibra larga permite que la madera absorba los fuertes impactos de los atletas sin astillarse ni romperse. Además, su color claro y su brillo natural son ideales para las transmisiones televisivas, ya que proporcionan un excelente contraste con la pelota naranja o amarilla, evitando la fatiga visual de los jugadores y los espectadores. Aunque también se utilizan otras maderas como el roble o el abedul, el arce sigue siendo el rey indiscutible de los pabellones deportivos por su equilibrio perfecto entre resistencia estructural y belleza estética.

