En los pabellones deportivos modernos, la tecnología juega un papel cada vez más importante.

Pantallas LED gigantes, sistemas de cronometraje electrónico, equipos de transmisión en vivo y dispositivos de seguimiento de atletas son comunes. Estos equipos son extremadamente sensibles a las descargas de electricidad estática (ESD). Los suelos deportivos tradicionales, especialmente ciertos tipos de PVC o caucho, pueden generar y acumular cargas electrostáticas significativas debido a la fricción constante del calzado deportivo y el ambiente seco. Una descarga estática repentina puede dañar irreversiblemente los circuitos de los equipos costosos o causar fallos en los sistemas de iluminación. Para mitigar este riesgo, los suelos deportivos de grado profesional incorporan tecnologías de disipación estática. Esto se logra mediante la adición de fibras conductoras de carbono o recubrimientos especiales en la capa superficial que permiten que la carga eléctrica se disipe de manera segura hacia la tierra a través de cintas de cobre conectadas al sistema de puesta a tierra del edificio. Esta característica es esencial no solo para la protección de equipos, sino también para la comodidad de los atletas, evitando las molestas descargas eléctricas al tocar barandillas metálicas o equipos. Invertir en suelos con control de ESD es una medida de precaución inteligente que protege la infraestructura tecnológica del recinto.

