Los suelos deportivos modernos son sistemas mecánicos multicapa complejos.

El PVC incluye una capa superficial de TPU resistente, una capa de refuerzo de fibra de vidrio para estabilidad dimensional y una base con textura para una mejor adhesión. La madera incluye barniz, paneles, almohadillas y vigas. La ventaja clave de esta estructura es el «retorno de energía»: al caer, el suelo se deforma moderadamente absorbiendo el impacto destructivo, y luego libera la energía elástica restante como un impulso ascendente. Este ciclo de energía eficiente reduce la fatiga muscular y mejora significativamente el rendimiento deportivo. Además, la estructura multicapa aísla la base de cemento, previniendo la erosión por humedad y asegurando la estabilidad a largo plazo.

