Con el avance del IoT y la IA, los suelos deportivos evolucionan de materiales pasivos a terminales inteligentes.
Los futuros suelos integrarán sensores de presión y microchips para rastrear en tiempo real la trayectoria, la altura de salto y la distribución de la fuerza de los atletas. Estos datos ofrecerán análisis tácticos y alertas de fatiga, además de permitir a los gestores monitorear la salud del suelo y predecir fallos en la amortiguación antes de que ocurran. Además, la tecnología piezoeléctrica permitirá que los suelos conviertan la energía cinética de los atletas en electricidad para iluminar el pabellón. Esta integración de protección deportiva, análisis de datos y energía verde liderará la revolución en la construcción de instalaciones deportivas del futuro.

