En los pabellones deportivos modernos, además de la madera tradicional, los suelos de PVC ocupan un lugar irreemplazable.

No son simples placas de plástico, sino materiales compuestos de alta tecnología fabricados con cloruro de polivinilo (PVC) y copolímeros mediante procesos de recubrimiento, calandrado o extrusión. Su estructura consta de cuatro capas precisas: la capa superior es una capa de desgaste tratada con UV, que otorga una excelente resistencia a los arañazos; la segunda capa es una malla de fibra de vidrio, que actúa como el «esqueleto» del suelo, garantizando que no se contraiga ni deforme con el tiempo; la tercera capa es una capa amortiguadora de espuma de PVC con estructura de colchón de aire, que eleva la absorción de impactos entre el 30% y el 50%; la capa inferior es una base antideslizante. Esta estructura científica proporciona una protección deportiva excelente junto con una durabilidad extrema.

