Una limpieza diaria correcta puede prolongar significativamente la vida útil del suelo deportivo.

Primero, hay que evitar errores fatales: está prohibido usar estropajos de acero o cepillos duros para no rayar la pintura antideslizante; nunca se debe fregar con mopas empapadas ni lavar directamente con agua, ya que la infiltración de humedad pudrirá las vigas. Lo correcto es usar diariamente un trapo de microfibra con papel electrostático, barriendo en la dirección de la veta de la madera. Semanalmente, se puede limpiar con un paño ligeramente húmedo usando limpiador neutro (pH 6-8) diluido, dejando el agua menos de 3 minutos. Si se derraman bebidas o sudor, absórbalos inmediatamente presionando con un paño seco absorbente; evita frotar. Además, nunca uses lejía o mopas de vapor; las altas temperaturas y los químicos corrosivos destruirán irreversiblemente el revestimiento profesional de la superficie.

