En el sistema de soporte de los suelos de madera deportivos, la elección del material de los largueros es crucial para la vida útil general.

Aunque los largueros tradicionales de madera maciza (como pino o abeto) tienen buena capacidad de sujeción, la madera natural siempre puede presentar nudos y tensiones internas desiguales, lo que provoca torsiones y deformaciones bajo carga prolongada. En comparación, los largueros LVL (madera laminada de chapas), como madera de ingeniería moderna, ofrecen ventajas aplastantes. Fabricados prensando múltiples capas finas de madera alineadas en la misma dirección, superan completamente las limitaciones físicas de la madera natural.
En términos de parámetros de rendimiento, la resistencia a la flexión y compresión de los largueros LVL supera con creces la de la madera maciza común, y su contenido de humedad está controlado con extrema precisión, evitando casi por completo las deformaciones causadas por la expansión y contracción térmica. Además, los largueros LVL pueden producirse en tableros continuos de más de 3 metros, reduciendo drásticamente los puntos de unión y mejorando la nivelación y uniformidad de carga del suelo. Aunque su costo es relativamente alto, proporcionan la garantía estructural más sólida para sistemas de doble larguero de competición de alto estándar, siendo un material de obra oculta indispensable para construir instalaciones deportivas de primer nivel.

