Entre el panel superficial y los largueros existe una estructura crucial: la capa de soporte

comúnmente conocida como «tablero base». Su función principal es conectar la capa superficial con la estructura elástica, aumentar la resistencia general del sistema de suelo y dispersar eficazmente los impactos locales transmitidos desde la superficie. Un sistema de suelo deportivo de alta calidad suele utilizar tableros contrachapados multicapa o tableros OSB de más de 12 mm de espesor como tablero base.
Estos tableros deben poseer un altísimo rendimiento impermeable y resistente a la humedad (generalmente usando cola impermeable WBP), así como una buena estabilidad dimensional. El tablero base se coloca generalmente en dirección perpendicular a los largueros, formando una estructura de rejilla robusta. No solo proporciona una base nivelada para el panel superficial, sino que también asiste al sistema de largueros en la absorción de impactos gracias a su propia tenacidad. Si la calidad del tablero base es deficiente, el suelo puede aflojarse, chirriar o incluso colapsar bajo presión prolongada; por ello, elegir un tablero contrachapado impermeable de alta resistencia es un eslabón clave para garantizar la vida útil del suelo deportivo.

