Si miraras debajo de la superficie de un suelo deportivo, verías que no todos los «esqueletos» son iguales.

La gran decisión técnica al instalar un suelo suele ser: ¿sistema de viga simple o de doble viga? El sistema de viga simple es la estructura estándar. Consiste en una sola capa de listones de madera apoyados sobre almohadillas elásticas. Es una solución excelente para gimnasios escolares, centros comunitarios o salas de fitness donde el uso es moderado. Ofrece un buen rendimiento y es más económico.
Sin embargo, para estadios de alto rendimiento y competiciones profesionales, se prefiere el sistema de doble viga. Este sistema añade una segunda capa de listones colocados perpendicularmente sobre la primera, creando una estructura de rejilla o malla. ¿La ventaja? Esta red tridimensional distribuye la carga de manera mucho más eficiente y aumenta la estabilidad general del suelo. Además, eleva el panel de madera más lejos del suelo de hormigón, lo que mejora enormemente la ventilación y la protección contra la humedad. Aunque el costo es mayor, la doble viga ofrece una vida útil más larga y un rendimiento superior bajo cargas extremas y constantes.

