Al preguntar sobre pisos de madera para instalaciones deportivas, es frecuente escuchar los términos «vigueta simple» y «vigueta doble». Muchos clientes se confunden: ¿cuál es la diferencia? ¿Lo más caro siempre es mejor? En realidad, el sistema de viguetas es la «estructura» del piso de madera para instalaciones deportivas, y determina directamente su estabilidad, capacidad de carga y absorción de impactos.

Un sistema de vigueta simple tiene una estructura relativamente sencilla, compuesta por un panel, una barrera antihumedad, un subsuelo, viguetas y almohadillas amortiguadoras. Sus ventajas incluyen su asequibilidad, practicidad y fácil instalación, satisfaciendo las necesidades de la mayoría de los gimnasios de escuelas primarias y secundarias, centros de actividades comunitarias y salas de entrenamiento en general. Si su presupuesto es limitado y el espacio se utiliza principalmente para clases diarias y actividades físicas públicas, un sistema de vigueta simple es una opción muy rentable.
Un sistema de vigueta doble, por otro lado, añade una vigueta secundaria al sistema de vigueta simple, formando una estructura reticular entrecruzada. Esta estructura es más estable, tiene mayor resistencia a la deformación y ofrece una absorción de impactos superior. Se utiliza habitualmente en recintos de competición profesional (como las canchas de la CBA), canchas de nivel NBA o grandes estadios multiusos con exigencias de planitud de superficie extremadamente altas. Un sistema de doble viga distribuye mejor las cargas, garantizando que el suelo se mantenga estable y no se mueva ni cruja, incluso durante partidos profesionales de alta intensidad.
Por lo tanto, la elección del tipo de viga depende del uso previsto y del presupuesto del recinto. Para competiciones profesionales o instalaciones de entrenamiento de alto nivel, un sistema de doble viga es la opción preferida; para campus universitarios o gimnasios corporativos, un sistema de viga simple es perfectamente adecuado.

