Los suelos de madera para instalaciones deportivas no son un producto desechable. Con el paso de los años, el desgaste del acabado, los arañazos, la pérdida de color e incluso la deformación localizada son inevitables. Cuando surgen estos problemas, no significa que sea necesaria una demolición y reconstrucción completas. Los servicios profesionales de restauración pueden devolverle la vida a los suelos antiguos, devolviéndoles su aspecto original por tan solo un 30 %-50 % del coste de sustituir todo el suelo.

Entonces, ¿cuándo es el mejor momento para la restauración? Generalmente, se recomienda cuando el acabado de la superficie está muy desgastado, dejando al descubierto el color de la madera; cuando el rendimiento antideslizante se ha reducido significativamente (los deportistas lo encuentran demasiado resbaladizo o áspero); o cuando se han acumulado muchas huellas de calzado y manchas negras difíciles de quitar. Normalmente, los suelos de madera para instalaciones deportivas profesionales requieren una restauración completa cada 5-8 años, dependiendo la frecuencia específica de la intensidad de uso y el mantenimiento.
El proceso de restauración es un proyecto sistemático. Primero, se lija profundamente el piso con una amoladora grande para eliminar el acabado antiguo y la capa superficial dañada, de forma gradual, desde lo grueso hasta lo fino, hasta dejar al descubierto una superficie de madera nueva y lisa. A continuación, se realiza un trabajo de reparación minucioso, rellenando grietas y agujeros de clavos, y reemplazando las tablas gravemente dañadas. Luego viene la etapa de pintura, que consiste en aplicar una imprimación y una capa de acabado especiales para pisos deportivos. Este proceso generalmente requiere de 2 a 3 capas, con un lijado meticuloso entre cada una para asegurar que el espesor y la adherencia de la pintura cumplan con los estándares. Finalmente, se pintan las marcas de la cancha.
La renovación no solo restaura el rendimiento deportivo del piso, sino que también le da a las instalaciones más antiguas una nueva imagen al cambiar el color de la pintura o rediseñar las marcas. Para los administradores con presupuestos limitados que desean mejorar la calidad de sus instalaciones, la renovación periódica es una estrategia de inversión muy rentable que permite que las instalaciones más antiguas se revitalicen continuamente.

