«Producto en tres partes, instalación en siete partes»: el rendimiento de los suelos de madera deportivos depende en gran medida de una instalación profesional. El proceso estándar incluye: preparación del subsuelo → diseño y posicionamiento → colocación de una barrera antihumedad → instalación del sistema de vigas → colocación del subsuelo → instalación del panel superior → lijado y nivelación → aplicación de barniz UV → aceptación y entrega.

Entre estos pasos, el error de planitud del subsuelo debe ser ≤3 mm/2 m; de lo contrario, se producirán huecos o ruidos anormales en el suelo; la separación entre vigas y la distribución de las almohadillas elásticas afectan directamente la elasticidad general y la distribución uniforme de la tensión; las juntas de dilatación deben reservarse para la instalación del panel superior para adaptarse a los cambios estacionales de temperatura y humedad. Desatender cualquier paso puede provocar problemas como deformaciones, grietas y deslizamientos.
Los equipos no profesionales suelen omitir los pasos de nivelación e impermeabilización por falta de experiencia, lo que aparentemente ahorra costos a corto plazo, pero en realidad crea riesgos ocultos. Una vez que surgen problemas, los costos de retrabajo superan con creces la inversión inicial. Por lo tanto, es esencial elegir un equipo de instalación con cualificación especializada en instalaciones deportivas y una trayectoria comprobada, y que supervise los nodos clave durante todo el proceso. Una instalación profesional es fundamental para garantizar la seguridad deportiva y la rentabilidad de la inversión.

