Un suelo de madera deportiva de alta calidad perderá rápidamente su rendimiento sin un mantenimiento adecuado.

Un cuidado adecuado puede prolongar su vida útil hasta 15-25 años.
El mantenimiento diario incluye: eliminación diaria de polvo y arenilla (evitando rayones en el acabado); fregado húmedo semanal con un limpiador especializado (evitando limpiadores alcalinos o aceitosos); revisión trimestral de viguetas sueltas y deformaciones en la capa superficial; y encerado o retoque anual para restaurar el brillo y la resistencia al deslizamiento.
Es necesario un mantenimiento profundo antes y después de eventos importantes: lijado para eliminar el acabado antiguo (se pierden aproximadamente 0,5 mm por cada pasada), seguido de 2-3 capas de barniz UV. Un suelo típico de 22 mm de grosor requiere de 5 a 7 pasadas de lijado, lo que equivale a una renovación completa del acabado cada 3-5 años.
Además, es fundamental un control estricto de la temperatura y la humedad del recinto (temperatura 15-25 °C, humedad 40-60 %), evitando la luz solar directa y la inmersión en agua. Se prohíbe el calzado de exterior y los objetos pesados deben estar acolchados para su protección. El mantenimiento sistemático no solo preserva la estética del suelo, sino que también garantiza su rendimiento deportivo continuo, maximizando así la rentabilidad de la inversión.

