ncluso los suelos de madera deportiva de la más alta calidad tendrán una vida útil significativamente reducida sin un mantenimiento sistemático.

El mantenimiento diario debe establecer un sistema de protección de tres niveles: Nivel 1 (Diario): Utilice una escoba de cerdas suaves o una mopa electrostática para eliminar el polvo y la arenilla, evitando arañazos con objetos duros.
Nivel 2 (Semanal): Limpie con una mopa específica ligeramente húmeda, evitando limpiadores alcalinos o con cera para evitar el envejecimiento del acabado.
Nivel 3 (Anual): Realice pulido y reacabado 1 o 2 veces al año para restaurar la resistencia al deslizamiento y el brillo; realice un lijado y renovación completos cada 3 a 5 años.
El control ambiental es igualmente crucial: La humedad relativa del recinto debe mantenerse entre el 45 % y el 60 %, siendo especialmente necesaria la humidificación durante la temporada de calefacción en invierno para evitar grietas; la deshumidificación y el control de la humedad son necesarios en verano. En cuanto al uso y la gestión, los tacones altos y los zapatos con clavos están estrictamente prohibidos en el recinto, y se deben colocar paneles de protección al mover objetos pesados. En caso de daños localizados (como abolladuras o grietas), los técnicos del fabricante original deben realizar reparaciones oportunas para evitar la penetración de humedad y el deterioro. Llevar un registro de uso y mantenimiento puede prolongar eficazmente la vida útil del suelo hasta 15-25 años y garantizar la seguridad deportiva de forma continua.

