No todos los suelos de madera deportivos son una solución universal.

Cada deporte tiene requisitos de rendimiento significativamente diferentes.
Los deportes de contacto de alta intensidad, como el baloncesto y el voleibol, requieren suelos con una alta tasa de rebote de la pelota (≥90%), buena resistencia al deslizamiento y alta resistencia al desgaste; por lo tanto, se suelen elegir suelos de arce o roble de 22 mm de espesor. El bádminton y el tenis de mesa requieren niveles extremadamente altos de planitud y silencio, y a menudo se utilizan estructuras de abedul o composite para reducir el eco de las pisadas. La danza, el yoga y la gimnasia priorizan la suavidad y la resistencia al deslizamiento, lo que permite utilizar suelos más delgados (18 mm) y resistentes, a veces incluso con colchonetas especiales. Las zonas de levantamiento de pesas en gimnasios, debido al uso de equipo pesado, requieren un refuerzo adicional del subsuelo para evitar derrumbes localizados.
Además, las pistas de entrenamiento de hockey sobre hielo deben considerar la resistencia a la humedad y la adaptabilidad a bajas temperaturas, mientras que los pabellones polivalentes escolares priorizan un equilibrio entre coste y durabilidad. Por lo tanto, el caso de uso previsto debe definirse claramente antes de seleccionar los materiales y debe desarrollarse una solución de piso personalizada para lograr la mejor combinación entre rendimiento y presupuesto.

