La elasticidad y la capacidad de absorción de impactos de los suelos deportivos de madera son indicadores cruciales de su rendimiento atlético

ya que repercuten directamente en la salud de los deportistas. Durante la práctica deportiva, los atletas experimentan fuerzas de impacto significativas; por ejemplo, el aterrizaje de un jugador de baloncesto tras un salto puede generar varias veces su peso corporal. Si el suelo carece de la elasticidad y la capacidad de absorción de impactos suficientes, estos impactos se transmiten directamente a las articulaciones, los huesos y los músculos del deportista, lo que puede provocar lesiones deportivas como lesiones de rodilla y esguinces de tobillo con el tiempo. La elasticidad de los suelos deportivos de madera se debe principalmente a las propiedades inherentes de la madera y al diseño estructural del suelo. La madera posee cierto grado de elasticidad y resistencia, lo que le permite deformarse bajo fuerzas externas y luego recuperar su forma original, proporcionando así amortiguación. A su vez, el diseño estructural del suelo también influye en la elasticidad; por ejemplo, el uso de vigas elásticas y almohadillas de goma mejora aún más la resistencia del suelo. La absorción de impactos se refiere a la capacidad del suelo para absorber las fuerzas de impacto. Una buena absorción de impactos reduce eficazmente el daño causado a los deportistas. La absorción de impactos de los suelos deportivos de madera se evalúa mediante ensayos, con indicadores como el índice de absorción de impactos y la aceleración de la vibración. Según las normas nacionales

