Los pavimentos deportivos de madera no se componen de un solo material, sino de una combinación de múltiples capas con diferentes funciones.

Cada capa desempeña un papel crucial para garantizar la seguridad y el rendimiento de las instalaciones deportivas. Estructuralmente, un pavimento deportivo de madera consta de una capa superficial, una capa antihumedad, una capa de soporte de carga, una capa elástica y una capa antihumedad y fonoabsorbente. La capa superficial es la cara visible del pavimento y la que está en contacto directo con los atletas. Generalmente está hecha de madera dura de alta calidad, como arce o roble, y su función principal es proporcionar una buena resistencia al desgaste, al deslizamiento y una estética atractiva. La madera de la superficie se somete a una rigurosa selección y tratamiento para eliminar nudos, grietas y otros defectos, garantizando una superficie lisa y uniforme. La capa antihumedad se encuentra debajo de la capa superficial y su función principal es evitar que la humedad del suelo penetre en el pavimento y provoque deformaciones en la madera. Entre los materiales antihumedad comunes se incluyen la película de polietileno y el papel asfáltico antihumedad, que poseen buenas propiedades impermeables y bloquean eficazmente la humedad. La capa portante es la estructura principal de soporte del pavimento deportivo de madera y suele estar compuesta de madera contrachapada multicapa o paneles de madera maciza. Esta capa debe tener la resistencia y rigidez suficientes para soportar el peso de los atletas y el impacto de la actividad física. La madera contrachapada multicapa, mediante un proceso de laminación cruzada, permite que las tensiones se compensen entre sí, mejorando la estabilidad y la resistencia a la deformación del pavimento. La capa elástica es fundamental para el rendimiento deportivo

