Análisis de la estructura multicapa de los suelos deportivos de madera

La lógica de selección de materiales desde el sustrato hasta la superficie: Los pisos deportivos profesionales de madera no son una sola capa de madera, sino un sistema compuesto por múltiples capas de materiales, incluyendo una capa superficial resistente al desgaste, una estructura central y una capa impermeable. La selección de cada capa se basa en dos objetivos fundamentales: el rendimiento deportivo y la durabilidad. Este diseño estructural multicapa no solo satisface las necesidades profesionales de los atletas en cuanto a elasticidad y agarre del suelo, sino que también resiste el desgaste y los cambios de humedad durante su uso prolongado, lo que resulta crucial para garantizar la calidad de las instalaciones deportivas.

La capa superficial resistente al desgaste, al ser la parte central en contacto directo con los atletas, requiere una selección de materiales especialmente rigurosa. Actualmente, el material de superficie más utilizado es la chapa de madera maciza de arce o roble, generalmente de 20 a 22 mm de espesor, que debe procesarse mediante técnicas de corte radial o tangencial para garantizar la rectitud de la veta y la estabilidad estructural. Para mejorar aún más la resistencia al desgaste, la superficie se recubre con una pintura profesional para pisos deportivos. Estas pinturas son principalmente recubrimientos de poliuretano bicomponentes con un contenido de sólidos ≥70%, una dureza de hasta nivel H (según la norma de ensayo de dureza con lápiz) y superan la prueba de resistencia a la abrasión Taber (sin desgaste significativo tras ≥500 revoluciones). En comparación con la pintura para suelos convencional, la pintura específica para deportes también posee propiedades antideslizantes, con un coeficiente de fricción superficial controlado entre 0,4 y 0,6. Esto evita que los atletas resbalen sin que una fricción excesiva afecte a su velocidad de carrera.

La estructura del núcleo es crucial para determinar la elasticidad y la capacidad de carga de los suelos deportivos de madera, y la selección de su material debe equilibrar resistencia y elasticidad. Actualmente, existen dos estructuras de núcleo comunes: una es una estructura de vigas de madera maciza, que utiliza vigas de pino o abeto con dimensiones de sección transversal típicamente de 40 mm × 60 mm y una separación de 400 mm a 600 mm. Entre las vigas se colocan almohadillas elásticas, y la elasticidad del suelo se controla ajustando la densidad de estas almohadillas (normalmente entre 30 kg/m³ y 50 kg/m³). Otra opción es una capa central compuesta multicapa, fabricada con madera contrachapada de álamo o pino de 15 mm a 18 mm de espesor, con tecnología de laminado cruzado que mejora la estabilidad estructural. Esta estructura ofrece mayor resistencia a la deformación y es idónea para instalaciones que requieren una planitud superficial extremadamente alta. Además, algunos pavimentos deportivos de madera de alta gama incorporan una capa elástica amortiguadora de impactos a la capa central, fabricada con EVA o caucho, con un espesor de 5 mm a 8 mm, para mejorar aún más la absorción de impactos del suelo, de modo que el índice de absorción de impactos alcance el estándar internacional de ≥53 %.

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