Con la creciente popularidad de la protección del medio ambiente, la construcción de instalaciones deportivas prioriza cada vez más las prácticas ecológicas. El rendimiento ambiental de los suelos de madera deportivos se ha convertido en un factor clave a la hora de comprar.
Los suelos de madera deportivos de alta calidad no solo deben cumplir con los requisitos de rendimiento atlético profesional, sino también con las normas ambientales en cuanto a la selección de materiales, los procesos de producción y la instalación, creando un entorno saludable, seguro y ecológico para los atletas.
El rendimiento ambiental del material es la base del rendimiento ambiental de un suelo de madera deportivo. Los suelos de madera deportivos de alta calidad deben proceder de bosques gestionados de forma sostenible (bosques con certificación FSC) para garantizar que la extracción de madera cumpla con las normas ambientales y evitar la tala excesiva que daña el entorno ecológico. Además, la madera debe secarse de forma natural o en horno a bajas temperaturas para minimizar el uso de agentes químicos. Para suelos deportivos de madera compuesta, la capa central de contrachapado o tablero de fibra debe tener clasificación E1, con un nivel de emisión de formaldehído ≤0,124 mg/m³, para evitar la liberación de sustancias nocivas como el formaldehído, que podría perjudicar la salud de los atletas.
El rendimiento ambiental del proceso de producción influye directamente en el contenido de sustancias nocivas de un suelo deportivo de madera. Durante el procesamiento de la madera, evite el uso de conservantes, adhesivos y pinturas que contengan sustancias nocivas como metales pesados, formaldehído y benceno. Por ejemplo, el revestimiento de la superficie de los suelos deportivos de madera maciza debe ser una pintura ecológica a base de agua. Su contenido de compuestos orgánicos volátiles (COV) es ≤100 g/L, mucho menor que el de la pintura tradicional a base de aceite (el contenido de COV suele ser >300 g/L). Esto no solo reduce la contaminación atmosférica, sino que también protege a los atletas de la inhalación de sustancias nocivas. Los suelos deportivos de madera compuesta deben unirse entre capas con adhesivo termofusible ecológico, con emisiones de formaldehído que cumplan con las normas nacionales, lo que garantiza un proceso de producción ecológico.