Los suelos deportivos de madera se utilizan ampliamente en diversas instalaciones deportivas, y su durabilidad es clave para garantizar un uso a largo plazo.

Estos suelos se fabrican con maderas duras de alta calidad, como el arce duro norteamericano y el roble, que son inherentemente durables gracias a su alta densidad y dureza. Además, se someten a un procesamiento especial durante el proceso de producción para mejorar aún más la resistencia al desgaste y a la deformación de la madera.
En cuanto al diseño estructural, los sistemas de suelos deportivos de madera suelen emplear una estructura suspendida o fija-suspendida. Las estructuras suspendidas separan el suelo del suelo mediante una capa elástica de amortiguación, dispersando eficazmente las fuerzas de impacto generadas por los atletas durante el ejercicio y reduciendo el desgaste y la deformación causados por la fuerza directa. Por ejemplo, en deportes como el baloncesto y el voleibol, los saltos frecuentes, las paradas repentinas y los giros de los atletas ejercen un impacto significativo sobre el suelo. Una estructura suspendida distribuye uniformemente esta fuerza, evitando una tensión localizada excesiva. Las estructuras fija-suspendidas, por otro lado, utilizan sistemas de soporte como quillas para proporcionar un soporte estable al suelo, mejorando la estabilidad y reduciendo el aflojamiento y la deformación causados por el uso prolongado. Los suelos de madera deportiva también se someten a tratamientos superficiales especiales, como un acabado multicapa antideslizante y resistente al desgaste, que suele consistir en dos o tres capas de laca UV al agua. Este acabado no solo proporciona excelentes propiedades antideslizantes, satisfaciendo las exigencias del rendimiento deportivo, sino que también ofrece una excepcional resistencia al desgaste, capaz de soportar la fricción a largo plazo y de alta frecuencia entre las suelas de los atletas y el suelo, prolongando así su vida útil. Además, un mantenimiento diario adecuado, como la limpieza regular, evitar impactos fuertes y controlar la temperatura y la humedad en interiores, puede aumentar aún más la durabilidad de los suelos de madera deportiva. En comparación con los suelos de madera estándar, los suelos de madera deportiva presentan múltiples mejoras en el material, la estructura y el tratamiento de la superficie, lo que se traduce en una mayor vida útil y unos costes de mantenimiento relativamente bajos. Mantienen su rendimiento y aspecto incluso con un uso intenso y prolongado, lo que proporciona una solución fiable para suelos en recintos como estadios deportivos.

