Una instalación profesional es clave para la seguridad y durabilidad. El proceso varía según el material:

- Preparación del subsuelo: Debe estar nivelado, seco y limpio. En hormigón, se aplica una barrera de vapor para evitar humedad ascendente.
- Instalación de madera: Se colocan rastreles (listones de madera) cada 40-60 cm, sobre los que se fijan las tablas con clavos ocultos o adhesivo especial. Luego se lija y barniza en varias capas.
- Instalación de PVC/caucho: Se extiende el material sobre una base autonivelante, usando adhesivo de contacto o cinta doble cara. Las juntas se sueldan en caliente para crear una superficie continua.
- Mantenimiento diario: Barrer y fregar con productos neutros. Evitar ceras o abrasivos. Para suelos de madera, controlar la humedad ambiente (45-55%) y aplicar aceite o barniz cada 2-3 años.
- Reparaciones: En zonas desgastadas, se pueden reemplazar losetas individuales (en sistemas modulares) o lijar y retocar la madera.
Un error común es usar demasiada agua durante la limpieza, lo que hincha la madera o despega el vinilo. La vida media de un suelo deportivo bien mantenido oscila entre 10 y 25 años.

