De dónde viene la diferencia de color: lotes, dirección y la promesa de «mismo número de lote»

La diferencia de color es una de las reclamaciones más frecuentes tras la entrega de un suelo deportivo, y de las más difíciles de exigir al proveedor, porque el contrato suele decir solo «color según muestra», sin establecer cómo controlar los lotes. Resultado: la pista queda a parches desiguales, o tres años después una reposición parece un remiendo.
Tres orígenes del desnivel cromático. Uno: diferencias entre lotes de producción —variaciones mínimas de materia prima, pigmento y temperatura—, invisibles en la muestra y evidentes en varios cientos de metros. Dos: dirección de tendido; si rollos contiguos se tienden alternando sentido, la reflexión de la luz cambia y aparecen «rayas yin-yang». Tres: envejecimiento desigual por luz; el lado junto a ventanales palidece más rápido por los UV, mientras las zonas cubiertas por colchonetas mantienen el color original, creando particiones de color visibles con los años.
Tres cosas que cerrar ya en la compra. Primera: exigir pedido único para toda la superficie más un 5–10 % de reserva para reparaciones futuras, consignando en contrato «mismo lote, mismo código de color»; comprobar número de lote rollo a rollo a la llegada, con derecho a rechazo si difiere. Segunda: exigir plano de pañeo con anchos, sentido de colocación y posición de juntas, firmado antes de instalar. Tercera: retener al menos dos muestras selladas, una en poder del propietario y otra del instalador, guardadas a oscuras, como referencia futura de comparación.
Dos disciplinas en obra. Antes de tender, pre-desplegar todos los rollos en la pista y revisarlos bajo luz natural; los de diferencia notable se intercambian dentro del mismo lote o se destinan a zonas secundarias (bajo grada, junto a paredes); prohibido ir abriendo embalajes sobre la marcha. Tender todo en un mismo sentido, normalmente según la dirección principal de la luz o el eje largo de la pista, marcando el sentido en el dorso del rollo para no voltearlo a mitad de obra.

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