Cuando un suelo deportivo falla, en una gran proporción de casos la causa se reduce a una palabra: humedad. Actúa en silencio, y cuando la superficie ampolla, ennegrece o huele mal, suele haberse pasado el punto de no retorno.

La humedad tiene tres procedencias. Primera, desde abajo: plantas bajas sobre terreno directo, sótanos y losas sin barrera contra humedad, donde el vapor migra hacia arriba de forma continua. Segunda, el agua de amasado del hormigón nuevo: tras el vertido pueden requerirse semanas o más para bajar al contenido de humedad admisible para el tendido; las prisas son el detonante más habitual. Tercera, desde arriba: fuentes de agua, macetas, condensados de aire acondicionado, filtraciones de cubierta o fachada, y fregados con exceso de agua; el líquido penetra por juntas y cantos y queda atrapado debajo sin salida. Un método práctico para identificar el origen: si las ampollas aparecen en manchas por el centro de la pista, probablemente sea el suelo o el propio hormigón; si se concentran junto a puertas, zonas de bebidas, esquinas o pasos de instalaciones, será una entrada puntual; si toda la superficie se siente blanduzca de manera uniforme y los bordes despegan primero, suele ser agua de fregado o humedad ambiental crónica.
Prevenir es mucho más barato que tratar. Antes de tender hay que medir el contenido de humedad con instrumento adecuado, en varios puntos y dejando constancia escrita; si supera el límite, aplicar barrera o ampliar el tiempo de secado, sin conformarse con un «ya parece seco». En plantas bajas y sótanos conviene diseñar la barrera o la construcción transpirable desde el proyecto, no recortar esa partida cuando llega el presupuesto. En cuanto al ambiente, el suelo deportivo exige un intervalo de humedad relativa bien definido: por encima del límite superior, la madera se hincha y alabea, y el adhesivo de PVC y caucho hidroliza hasta perder eficacia; por debajo del inferior, la madera abre juntas. El aire acondicionado y el deshumidificador no son un lujo, forman parte del sistema del suelo deportivo.

