Con la popularización de los pabellones polideportivos y las instalaciones de fitness público, cada vez más espacios deportivos incorporan sistemas de calefacción por suelo radiante. La compatibilidad entre el suelo y la calefacción afecta directamente a la eficiencia de transmisión del calor

la estabilidad del suelo y la seguridad y confort de los usuarios.
La resistencia térmica es el parámetro clave para medir la capacidad de conducción del calor a través del suelo. El calor del sistema radiante debe atravesar la capa del suelo para llegar al espacio interior; cuanto menor sea la conductividad térmica del material, mayor será la resistencia térmica y la pérdida de calor, incrementando así el consumo energético. Los suelos deportivos de madera presentan generalmente una resistencia térmica elevada: la conductividad del arce es de aproximadamente cero coma diecisiete vatios por metro-kelvin, y sumada a la capa de aire de la cámara de largueros, la resistencia total puede superar los cero coma quince metros cuadrados-kelvin por vatio. En cambio, los suelos de PVC tienen una conductividad de entre cero coma veinticinco y cero coma treinta y cinco, con menor resistencia térmica, siendo más adecuados para combinarse con suelo radiante.
El control del espesor es un medio eficaz para optimizar la transmisión de calor. Cuando la calefacción radiante constituye el principal sistema de calefacción, se recomienda que el espesor total del sistema de suelo (incluida la capa de amortiguación) no supere los dieciocho milímetros. Una capa elástica excesivamente gruesa, aunque mejora la absorción de impactos, obstaculiza gravemente la transferencia de calor. Una solución intermedia consiste en utilizar almohadillas elásticas delgadas y de alta densidad, conservando parte de la amortiguación mientras se reduce la resistencia térmica.
La precisión en el control de la temperatura afecta directamente a la vida útil del suelo. La temperatura de impulsión del agua no debe superar los cuarenta y cinco grados centígrados, y la temperatura

